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El águila (microrrelato)







El águila





El banquero regio, de traje impecable. El caballero solitario, envidia de los que vuelan más bajo y se alimentan de carroña. 


Hasta los aviones lo miran con zozobra y nostalgia escondida, ellos necesitan de las bestias poderosas y alas de hierro para ver la tierra desde semejantes alturas. 


La mirada penetrante ve hasta lo más oculto de las entrañas.  Las garras no titubean en poner al más diestro a sus pies. 


Sin desearlo, figura en las imágenes soberbias de múltiples rincones de la tierra. Ejemplo de los orgullosos e insaciables de poder, en la cúspide del reino terrenal, de los que con tanto aplomo caminan en dos patas pero vuelven a ver a los cielos para admirar el vuelo emblemático del que domina las alturas. 


Nadie ha visto su cadáver, prefiere morir en solitario sin dejar que alguien presencie su mísero final.

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