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La Nube








La Nube








Estoy sentada en mi jardín rodeado por tapias muy altas, un diminuto parche verde entre un laberinto de concreto y asfalto.  Levanto la cabeza y veo una nube pasar sobre mi cabeza. Una nube blanca y hermosa. Al lado de ella otra nube más pequeña, casi transparente con unos destellos de cristal. La nube chiquita cambia de forma, sube, baja y rodea a la nube grande. 


La nube grande se detiene curiosa. La nube chiquita se detiene con ella.


-Hola -me dice la nube grande.


-Hola -le contesto.


-¿Qué haces? -me pregunta.


-Estoy sentada en mi jardín. ¿Qué haces tú? -le pregunto de vuelta.


-Yo floto libre y feliz por el mundo.


-Ya veo. Yo también.


-¿¡Cómo puedes?! -se sorprende la nube grande.


-¿Por qué no?


-Porque yo soy liviana y libre y tú estás atada a la tierra, dentro de una caja de cemento.


-¿No crees que también puedo ser libre? - le pregunto a la nube.


-No, imposible - me dice sorprendida. 


-¿Sabes quién es tu compañera? -le pregunto entonces.


-¿Esta nube chiquita al lado mío? Ni idea. Ha andado conmigo por todas partes hoy.


-¿Sabes cómo se llama?


-No, no le he preguntado. ¿Por qué te importa?


-Yo sí la conozco muy bien.


-¿¡La conoces!? ¡¿Cómo?!-me pregunta la nube perpleja.


-Es la esperanza…

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